Desde aquel dia, cuando veo venir las masas de densa niebla desde el mar, o cuando navegando me encuentro con un banco de niebla, recuerdo siempre aquella pelicula y me imagino que de ella van a salir piratas para vengarse de nuestros antepasados haciendo lo mismo en nuestras costas, que no en vano son conocidas por la cantidad de barcos que naufragaban.


La cuestión es que me fascina la niebla para hacer fotografias, lo cambia todo, aisla el fondo del primer plano, elimina del paisaje todas las barbaridades que nuestros politicos han permoitido pero, sobre todo, genera colores, formas y siluetas inusuales. Pronto colgare unas fotografias que hice hace años navegando en el Juan Sebastian Elcano. Fue espectacular ver al barco con todas sus velas izadas deslizandose a casi 10 nudos entre la niebla. Desde el palo de mesana no se veia la proa. Era como ir en un barco fantasma.